11/1/17

Reactive Sports

Hace tela que no actualizamos el blog. Desde el año pasado ILLOOOOOOOOOOOOOO jejeJJAJAJJEJAJEAJEJASJEDFILASFJASaeswdfkF-

Y hay un motivo. Nos hemos quedado sin cosas que contar. No es coña. Hemos gastado todo. Por lo tanto, hemos decidido hacer una pequeña Retrospectiva con una entrevistilla. Nuestros lectores (son dos o tres paletos) nos han hecho algunas preguntas, y las hemos respondido aquí. Y además, haremos una reflexión del último y fatídico año, 2016.

También decir que a partir de ahora, no habrá entrada cada Lunes y Jueves como antes, sino que será cada Miércoles sin más. Y no habrá un orden establecido (SueñoSaire, SueñoTonio, Anécdotaire, Anécdotonio), sino que será más a lo que salga. Tenemos mierdas en la recámara, pero no para ir a esa velocidad que hemos llevado los últimos seis meses.

Pues hale. La puñetera entrevista.

¿Cómo os conocisteis?
Antonio: Josh invitó una vez a la multi* a Saire y a SpeedZord. Dijo que Saire era yo con otra cuenta. Quedó así mucho tiempo. Saire fue convirtiéndose en amigo más y más cercano con el tiempo, y al final surgió el ~amor~ amistad de amigos.

*Multi: Una conversación grupal que nació (creo) en Messenger hace muchísimos años, y que se abría una y otra vez (incluso a veces el que la abría se iba justo después) y en la que nació una amistad inquebrantable entre muchos amargaos. Yo entré cuando llevaba ya un par de años creada, pero viví el traslado de Messenger a Skype, y de éste a Whatsapp.

Saire: Lo que ha dicho él. Pero ese sólo es el principio, la verdad es que nos “conocimos” así, pero no empezamos a hablar según coincidimos en la multi: Una vez me habló por privado para algo y dije coño, qué majo salao. Pero soy un cortado de mierda y nunca hablo primero a nadie (creo que sin excepción), así que debió ver algo en mí para empezar a hablarme y no arrepentirse, decisión que aún a día de hoy no he agradecido porque gracias a que lo hiciese ahora somos buenos amijos jaje.

¿Qué os anima a escribir?
Saire: Convertir ésto en un pozo de pedazos de memoria que podrían haberse perdido con el tiempo y el deterioro de nuestros propios cerebrios (see what I did there) plasmados en una realidad paralela (internec) e incluso con un cierto valor literario. TL;DR: Acordarnos de lo que vivimos y poder conservarlo.

Antonio: Saire. Y el ego, supongo.

¿2D waifu o 3D waifu?
Antonio: 2D. Cualquier otra respuesta sería fruto de ignorancia o mentira.

Saire: Sí.

¿La mejor clase de queso?
Saire: ¿Si respondo mozzarella quedo lo suficientemente bien?

Antonio: Depende de con qué se acompaña. Y con quién.

Si tuvierais que elegir un tema musical para inspiraros, ¿cuál sería?
Antonio: [YouTube]

Saire: [YouTube]

10111111 01000001 01110101 01110100 01101111 01100011 01101111 01110010 01110010 01100101 01100011 01110100 01101111 01110010 00100000 01101111 01101110 00100000 01110101 00100000 01101111 01100110 01100110 00111111?
Saire: Off, aunque a veces lo enciendo solo por ver lo que acaba escribiendo, no son pocas las veces que he llorado de la risa leyendo frases en whatsapp coaccionadas por ello.

Antonio: Off. Desde siempre. No me ponía ni el R9, o como se diga la cosa esa de cuando los SMS.


Si tuviéramos que medir el porcentaje de verdades del blog sin contar sueños, ¿por cuánto saldría?
Antonio: Por mi parte, 99%, desgraciadamente.

Saire: Cerca del 100%, sí. De hecho por mi parte a veces omito ciertas partes verdaderas que hasta podrían llegar a darle cierto jugo a la historia (su falta no cambia el transcurso de la  historia ni las hace menos verdaderas).

Vuestra madre os prepara unas galletas caseras con virutas de chocolate. Lo que no os dice es que al hacerlo ha usado chocolate de mantequilla en vez de cacao. Qué movimiento escogéis ante tal atroz acto, ¿Cabezazo, Día de pago o Furia Dragón?
Saire: Rodillazo. Digo, cabezazo. Pero contra la ventana.

Antonio: Día de pago. Si hubieras añadido Paliza a la lista, pues ésa.

Tienes que elegir una entrada de blog como tu Maestro Pieza, ¿cuál de ella escoges?
Antonio: La del Minecraft. Ese chaval... Uf. Me pone burro. No digo que me ponga burro el chaval, sino todo lo que pasó. O... bueno, o Juanito Averías. Aunque es una trilogía.

Saire: Winston? causó furor, Rosmaira es un tale loco y entretenido, Hachi Roku emocionó a Spielberg (para mí es muy intensa y muy importante), O planetoide dos macacos me parece vacilona por la forma en la que bailo el agua a la hora de contarla y me gusta como quedó, y la trilogía de LCA es de lo más auténtico que leeréis jamás por mi parte. Decidid qué aspecto preferís a la hora de hacer un juicio sobre cuál es mejor o peor, o qué tenéis en cuenta para juzgarlo como el mejor, vaya.

¿Kio estas la averaĝa rapido de unladen hirundo?
Saire: Bocadiliaun coñazo alaha defulgen.

Antonio: No lo sé. El traductor me dice algo de una golondrina sin carga. Qué cojones, tío.

¿De quién fue la idea de montar un blog?
Antonio: Un día le estaba contando a Saire una anécdota, y caí en la cuenta de que contaba las anécdotas casi siempre de la misma forma. Empezando con "¿Te he contado alguna vez cuando-?". Así que...
[...]
11/06/16 02:50
S: Propuesta seria
S: Me seco las lagrimas
S: Nos hacemos un blog
S: Asi tenemos excusa
S: Nos turnamos historietas
A: ENTRE LOS DOS
A: DIOS
A: MOLA
A: VALE
S: >:^)
A: OYE SAIRE
A: TE HE CONTADO
S: Horny as fuck nigga
A: CUANDO ME FUI EN BARCO
A: Y SE QUEMÓ?
S: BW E I:@
S: Sjiq
S: No
[...]

Saire: La “idea” fue “suya”, recomendado por sus círculos cercanos, creo recordar. Esa misma noche que nos pusimos a chochear sobre nuestras anécdotas, le conté a mi madre varias de ellas de cuando estaba en la ESO, y me dijo que debería escribirlas en algún sitio. Los planetas se alinearon y fue precioso.

¿Por qué quisiste montar un blog?
Saire: Es una plataforma más sobre la que escribir algo, pero a la vez parece que la mejor para exponerlo. A mí que alguien las lea o no realmente me la suda, sin malinterpretarlo, que lo leas/leáis me parece precioso, pero el objetivo no es hacer que lo visiten diezmiltrillones de personas al día, no sé si me explico. Mi motivación principal es no perder los recuerdos que más de una persona encontraría graciosos, memorables o simplemente merecedores de tener un hueco dedicado.

Antonio: Porque tengo siempre muchas anécdotas estúpidas y muchos sueños extravagantes. Así en vez de darle el coñazo a todos mis amigos en persona, se lo doy diciéndoles que miren mi blog. O simplemente no lo hago. Con escribirlo ya me desahogo.

¿Encima o debajo?
Antonio: :)

Saire: :)

¿Bebes alcohol para escribir?
Saire: No, pero tampoco creo que ayude lo más mínimo si lo hiciese.

Antonio: No. Bebo alcohol para ahogar mis demonios. A veces coincide.

¿Tienes algún ritual especial para escribir una entrada?
Antonio: Cuando me despierto y me acuerdo de un sueño, me lo cuento a mí mismo (para pasar el recuerdo de la caché a la ram), y cuando ya me he levantado completamente, lo escribo muy por encima, con cosas clave, en un grupo de Whatsapp en el que sólo estoy yo. Ahí lo dejo hasta que llega un día clave. Esos días clave lo que hago es escribir 500 entradas, y dejarlas todas programadas. En cuanto a las anécdotas... pues lo mismo pero en vez de soñarlas, las recuerdo una tarde o algo. En el tren. Esperando al tren. En las cargas del GTA...

Saire: Más o menos, algo así como un ritual involuntario. Me pongo a escribir lo que sea de memoria y sin organizar nada mientras trato de escuchar una canción que me apetece de fondo, pero mi simple mente de babuíno no me permite disfrutar de la música a la vez que escribo, así que tengo que dejar la música apartada durante un rato hasta que termino de escribir bastante cabreado (creo que se nota por cómo escribo y eso le da cierto toque personal) (aunque casi siempre este medio cabreado) (todo me cabrea)

¿Cómo haces los anagramas?
Saire: Con mucho cuidado jasjdajsd no, los pillo de una página que me suministró my nigga @Antonio, y de la posible lista escojo el que más tenga que ver con la historia / más sentido tenga/ más me haga reír.

Antonio: Cojo una frase que tenga que ver con la anécdota y con la foto a su vez, la desgloso en letras, y voy sacando alguna palabreja. El resto de letras las combino en un generador que tengo de anagramas para ver si salen otras palabras. Y luego las combino y modifico para que formen una frase semicoherente.

¿Cómo surgió la idea de crear Fagcodski?
Antonio: Le pasé un meme a Saire justo mientras hablábamos de crear el blog, y sacamos un anagrama del contenido del meme. A ver si adivinas qué es. También es un anagrama de "A Dick's Fog", si te das cuenta.

Saire: Después de hacer el blog, teníamos que pensar en un nombre, y cómo no, es un anagrama.

¿Hay sueños interesantes que hayáis tenido pero no estén incluidos en el blog?
Saire: Por mi parte sí, porque no saber contarlos bien o directamente no acordarme de ellos completamente es razón más que suficiente para no relatarlos haciéndoles un flaco favor; considero que mi mente "sobria" mancilla la obra de mi subconsciente si intento modificarla para completarla y ponerla presentable.

Antonio: Muchísimos.  Pero, o suceden cosas personales (o pornográficas) que prefiero no incluir, o directamente no me acuerdo de lo suficiente como para tener una historia buena que contar. Me da pena, pero es lo que hay.

¿Qué hay que estudiar para alcanzar ese nivel de maestría de anagramas?
Antonio: Con que no se te caiga la baba, te aprueban para hacer blogs.

Saire: Hay que no estudiar

¿Os gustaría salir en las noticias? Si es así, ¿en qué medio de comunicación?
Saire: No realmente, pero si tuviese que hacerlo, en la radio no se me vería la cara, o quizá en un vídeo de éstos de los que montan los gilipollas que se dedican a hacer de youtube prensa amarilla, eso significaría que tengo muchos suscriptores y dinero

Antonio: Realmente no, pero si tuviera que elegir, pues un vídeo de 30 minutos de Dross hablando de misterios sobre Saire y yo.

¿Qué haríais si recibís una carta firmada por un gorila?
Antonio: Releer la entrada del supermercado de Saire, publicarlo todo y luego responder amistosamente para quedar y tomar algo.

Saire: Primero publicar la historia en el blog, después devolvérsela preguntándole si en algún periodo de su vida ha vivido dentro de un supermercado.

¿Habéis pensado alguna vez en invitar a Constrick al blog para que escriba algún relato?
Saire: Sí, pero creo que es un fichaje que aún no está a nuestro alcance, y en caso de que algún día lo esté, pasará tiempo hasta que veamos algo de él escrito, a menos que lo quiera hacer de verdad.

Antonio: Constrick, o Josh como yo le conoczo, es demasiado bueno para este blog. Y me encantaría incluirle en la ecuación, aunque sea para una anécdota. Lo malo es que eso incluiría a su hermano, y lo estropearía todo. Pero aceptaría igualmente.

A veces siento ganas de arrancar objetos pesados del suelo y lanzarlos con el único fin de provocar destrucción desmedida, ¿es normal?
Antonio: Por donde vivo hay algunas calles en cuesta. Molaría dejar que rodasen los buzones estos redondos de correos y ver cómo la gente va cayendo y haciéndose heridas graves. No sé si es normal o no, pero buena idea es.

Saire: No sé si es normal, pero desde luego es brillante. Sobre todo éstos pivotes que plantan en las aceras, que son súper pesados pero a la vez ergonómicos para lo densos que son, lo que los hace hasta cómodos de agarrar. Imagínate coger uno y sacarlo de cuajo, rompiendo el cemento y lanzándolo por ahí partiendo más baldosas de la calle. Nunca se me había ocurrido. Well done.



Tras estas preguntas de nuestros teleespectadores, van unas pequeñas retrospectivas hechas por nuestros dos mejores autores. Ahí va eso, chavales.


Doggospectiva (Perro POV), por Saire
Bueno, evidentemente no os he contado sobre cómo me/nos ha ido éste 2016, pero sí que os hemos contado sobre años pasados. Hoy toca sobre éste. Todo empezó con éste puto gorila...

2016 para mí ha sido algo raro, por tratar de ponerle un nombre, incluso aun si éste no le hace ninguna justicia. ¿Sabéis como cuando algo huele mal y no es que se limpie sino que deja de oler tan mal porque no está tan reciente? Pues eso ha sido para mí 2016. No penséis que ha sido mejor que 2015, porque a efectos reales no. Comentándooslo rápido, 2015 vino después de unas expectaciones casi altas en 2014, y no voy a remontar más porque no acabo. La caída es más gradual de 2015 a 2016, y por eso parece más light, o incluso no tan mala. Por eso es que mi perspectiva no me deja tener una impresión cercana a algo objetivo es éste año, porque no ha sido tan duro [en comparación].

Me hace gracia ver las reflexiones tan forzadas y definitivamente necesarias de absolutamente todo el puto mundo sobre el año en distintas redes sociales, y yo no iba a ser menos. Sólo que ésta tendrá sentido. Si no te ves forzado a hacerla o escribirla, es que no merece la pena leerla.

He aprendido, incluso aun si no sé muy bien el qué. Sobre la marcha lo veo. He crecido, incluso aun si no lo he notado, porque el que se tiene que ver el jeto todos los días en el espejo soy yo, y resulta más difícil apreciarlo así. He malgastado tiempo, he hecho el gilipollas (más aún, creedme, se puede), en lugar de matar el tiempo me mata él a mí, cada día más, me marchito inevitablemente y soy la flor más seca del jardín, pero quizá sea eso lo que a veces me haga destacar, para bien o para mal. Pero no he dado marcha atrás. Anda, algo positivo u optimista. Bueno, no realmente, pero fácilmente interpretable como optimista, porque mirar hacia delante o avanzar siempre se toma como algo positivo, que significa crecimiento y bla bla bla.

2016 no me ha servido para un carajo, pero desde luego no me ha hecho retroceder. Porque no se puede, es imposible, ojalá. Dentro de lo que cabe, si no puede ser peor, tocará consolarse con que no pueda serlo, si es lo que me va a hacer mirar hacia delante. Inevitablemente. Me estoy dando asco, lo siento.

No soy nada partidario de la idea de tener que dividir u organizar el tiempo "a placer" de una forma tan caprichosamente antropológica, como si el yo de diciembre de 2016 fuese diferente al de enero de 2017. Es un pedazo de sida heredado. Pero a la vez sirve como mecanismo super cutre que, empleado bien, puede incluso ayudar dándote ese empujoncito que necesitabas para terminar toda la mierda pendiente que tienes o empezar otra nueva que te motive más. Es una herramienta. Como un martillo. Con él puedes colgar un cuadro bonito y subirle el sex-appeal a tu casa o romperte un dedo, o abrirte el cráneo. Pues de igual manera puedes dar un mini-giro a tu vida, o seguir en la mierda durante el tiempo que haga falta para que te des cuenta de dónde estás y quieras salir.

Parece que he sacado algo positivo de todo ésto pero no creáis. Es sólo que se me da bien hablar bonito. Para 2017 me he propuesto pintar más, escuchar más drum and bass, por fin hacer algo de ejercicio y finiquitar ciertos asuntos pendientes que no son relevantes para el blog y muchísimo menos interesantes para vosotros, jugadores lectores. Perdonad que deje lo más aburrido para el ámbito privado, sin ánimo de lucro de sonar irónico.

Seguiremos publicando perlas en 2017, pero más espaciadamente. Se nos sube a la chepa la programación de historias, o en mi caso de sueños, no duermo una mierda y cuando lo hago apenas sueño nada, y mucho menos algo interesante. Así que ahora mismo me sale más rentable tirar de la memoria que me queda que intentar forzarme el sueño, lo cual sería graciosísimo porque precisamente se sumaría a las cosas que me hacen no dormir o dormir mal.

Pues eso. Feliz año y una vez más, si no os he dado ya la chapa por privado, muchas gracias por leernos <3




retoreiscica de anterion, por Antonio
Como bien ha dicho mi compañero Saire, todo empezó con ese puto gorila... Pero no para mí. Mi año empezó de la mejor forma posible. Y con empezar digo empezar. No los primeros días, o meses. Sino las primeras horas. Concretamente las primeras 20 horas. Esas horas auguraban claramente que el año 2016 iba a ser la hostia. Y, por supuesto, no lo fue.

A veces cuando alguien dice "eh, eso es una mierda" refiriéndose a lo que sea (juego, peli, época, persona, etc), siempre pienso en cómo ha llegado a esa conclusión. Y es muy sencillo. Por ejemplo, si no has leído nunca un libro, y lees uno por primera vez, es imposible que sepas si es una mierda o no. Te puede gustar o disgustar, pero sólo sabes si es una mierda cuando has leído unos cuantos. Pues yo he tenido años muy malos, y años muy, muy buenos. Y la verdad es que decir que 2016 ha sido una mierda es exagerar un poco, porque he tenido años peores. Simplemente ha roto mi racha de buenos años. Y ya era hora, que se me estaba subiendo a la cabeza.

Estoy seguro de que alguno de vosotros pensará "ah, claro, ha tenido un mal año porque ha dejado a su novia". Pero no. No ha sido ése el problema. Bueno, no todo. Por supuesto que eso ha sido una patada en los cojones, pero no ha sido sólo eso (sí, uso tilde, que te jodan, RAE). Las cosas pequeñas son las que importan. Y todas las cosas pequeñas me han salido mal. ¿Te compras un helado? Se te cae al suelo. ¿Descubres una nueva serie? La cancelan. ¿Descubres un grupo nuevo? Sólo tienen un disco. ¿Se te olvida el paraguas? Llueve. ¿Llevas paraguas? Solazo. Y así, con todo. Absolutamente todo.

Tengo que dejar claro esto último. Creo que en el año 2016, salvo las primeras horas, han sido fracasos. Fracasos detrás de fracasos. Y la mayoría han sido porque sí. Otros muchos han sido porque soy retrasado mental, por supuesto, pero la puñetera mayoría han sido por pura (mala) suerte. Creo que lo único de lo que me siento orgulloso creado en 2016 es este blog, que, bueno. No es poco.

Al menos, ahora estoy en la universidad. Es un cambio. Demasiada libertad, y demasiadas horas estudiando. Es mejor que no hacer nada, desde luego, pero me estresa demasiado por no estar acostumbrado a estudiar, ni a levantarme temprano, ni a tener rutina.

Esto empieza a parecerse a un Fotolog de esos. Os acordáis? Los emos ponían mierdas como éstas. Buah, yo de pequeño era un sol. Incluso a pesar del bullying y todo eso, era un chaval alegre. Y me gustaba el fuego. Pero ése es otro tema. Por alegrar un poco esto, os contaré algo que soñé justo la noche antes de Nochevieja.

Quedaba muy poco para las campanadas, y estábamos preparando las uvas. Pero yo sabía perfectamente que iba a haber algo especial en esas campanadas. Que no iban a ser 12, sino unas 20. Así que me quedé un tiempo cortando todas las uvas por la mitad, hasta tener un total de 24. Nadie me creyó. Todos decían que estaba loco. Pero oye, si había 12 sencillamente dejaba de comer y ya está, ¿no?

Llegaron las campanadas. Mi familia me miraba con tono burlón, pero no por ser flotón. Clong. Mi familia se comió una uva, y yo media. Mi perra se comió un trocito de "palote", una golosina para los perros. Clong. Mi familia ya llevaba dos, y yo una. Muy sencillo. Clong. Otra mitad, otra uva para los ignorantes. Clong. Ya van cuatro campanadas. Quedan alrededor de 16. Clong. Mi hermana se atraganta un poco. Clong. Mi hermano me ve y se empieza a reir. Clong. Mi perra tira el platito donde estaban todos los trozos de Clong sus golosinas, y se pone a comer del suelo. Clong. Al ser mitades, es imposible atragantarse. Mi hermana ya está por los suelos, y mi hermano intenta recoger el Clong estropicio de mi perra. Clong. Clong. Nadie está comiendo uvas ya. Sólo yo. Clong. ¡Feliz Año Nuev-Clong! ¿He contado mal? Clong. ¿Tenía menos uvas? Clong. Yo no me preocupaba. Clong. Seguía comiendo sin problemas. Clong. La confusión aumenta. Clong. Mi familia va corriendo a pillar más uvas. Clong. Como si al no tomártelas todas murieses o algo. Clong. Ya debe de haber acabadClong. Joder qué dices Clong. Bueno, supongo que ya est-Clong. Tío que sólo me queda una mit-Clong. Maldita sea espero que ésa fuese la- Clong. Joder yo tampoco tengo sufici-Clong. Necesito más. Clong. Tengo que buscar CLONG.

Bueno. Por suerte, esto no sucedió luego durante las campanadas. [Esperar risas cinco segundos] La verdad es que el 2017 llega de otra forma. Sin grandes espectativas. Centrado en estudiar, y con alguien especial en mis pensamientos. Pero nada serio, la verdad. O eso espero. No quiero suspender.

Dejo de escribir ya que tengo que estudiar para el examen del Lunes un ratito antes de ayudar a mi madre a llenar globos, poner decoraciones, hacer piñatas con caramelos y envolver regalos, que esta noche vienen los reyes. Feliz año, y espero que el 2017 os nosequé y nosecuantos.


Y con esto se cierra un año, un capítulo. Y se abre otro. Cada Miércoles, una entrada nueva. Espero que os vaya bien y toda esa mierda. Y lo siento por este larguísimo texto.

--- FIN DEL COMUNICADO ---

22/12/16

La Granja

¿Os he contado cuando me echaron de una granja de cuadrados?

Estaba con Jotha en un bosque. Llevábamos varias horas perdidos, y de no ser por la espita casera que hizo él, estaríamos muertos de sed. Sólo había árboles y más árboles. A veces altos, a veces bajos. A veces con arbustos, a veces sin ellos. Pero siempre más y más árboles. Al cabo de unas horas, encontramos un río lo suficientemente grande como para decidir acampar. Parecía que habían pasado unas 12 horas, pero seguía siendo de día. Aún así, estábamos cansados.

Mientras Jotha trepaba un árbol para otear los alrededores en busca de algo que no fuesen árboles, yo recogí algunas ramitas, luego otras ramas más grandes. Hice un pequeño hoyo, lo rodeé con piedras, y puse las ramitas. Con un puntero láser azul, encendí el fuego rápidamente, y luego fui poniendo ramas más grandes, para hacer un pequeño fuego. La verdad es que hacía frío, pero no me di cuenta hasta que el fuego me dio calor.

Jotha bajó, y me dijo que siguiendo el río por la izquierda, había una montaña muy cuadriculada, que parecía artificial. De mi mochila saqué un par de bocadillos que tenía guardados por algún motivo, y empezamos a comer, y a descansar junto al río y al fuego. No hablamos apenas, estábamos cansados. Al terminar, echamos tierra sobre el fuego, recogimos nuestras cosas, y seguimos el río hacia la izquierda.

Estaba preguntándome a qué se referiría con eso de "montaña muy cuadriculada", cuando los árboles fueron desapareciendo, y apareció una puñetera montaña hecha de cuadrados. Estaba sacado directamente de Minecraft. No es coña. Una puta montaña hecha a cubitos. Tenía una pared extraña de un material rosado, con manchas blancas enormes, traslúcidas. No sé qué era eso, pero parecía la entrada al interior de la montaña.

Cuando fuimos entrando, vimos que estaba todo un poco ruinoso. En el interior de la montaña había una especie de parque, una plaza. Todo seguía siendo Minecraft. Pero había algo que no lo era. Una casa. Una casita, más bien. Esa casita era de verdad. Y era lo único que no estaba ruinoso, ni cuadriculado. Por supuesto, entramos, ya que la puerta estaba abierta.

Al entrar, todo estaba muy oscuro. Las ventanas estaban cerradas, y no veíamos forma de abrirlas, ni de subir las persianas. Cogí el láser, y le puse el cabezal de linterna. Una intensa luz blanca alumbró un pasillo, con una cocina a la derecha, y un cuarto baño más adelante, también a la derecha. Y una habitación al fondo. Había interruptores, pero no accionaban nada. Y algo nos decía que la casa estaba llena de trampas.

Fuimos con cautela hacia la habitación. Había una cama y un escritorio con un ordenador encendido. Al menos electricidad había, así que las putas luces tenían que funcionar. En la esquina de la habitación había algo tapado con una sábana. Y uno de los interruptores tenía un artilugio extraño, negro. Pulsé ese interruptor, y un láser rojo empezó a moverse. Lo detuve antes de que apuntase justo a un círculo que había en la otra pared. Probablemente una trampa. La habitación se iluminó con una bombilla del techo.

Mientras Jotha investigaba en el ordenador, yo fui a ver qué había bajo esa sábana. Y lo que había era una silla de ordenador, pero estaba dentro de un agujero. Ese agujero parecía llevar a un piso inferior, o un pasadizo. Ni idea. Seguí investigando, y encontré un Nokia viejo, de slider, sobre la mesita de noche. Lo encendí, y probé 1111 y 1234 como pin, pero no funcionó. Lo dejé ahí por si encontraba un papelito con el pin.

Pero no lo encontré, me cago en la hostia. Todos los cajones estaban vacíos. Todo vacío. No obstante, la búsqueda de Jotha fue más fructífera. Gracias al ordenador, descubrió que la última actividad en esa casa fue en el año 2012. Y que... joder. Cómo decir esto. Que habían estado capturando Pokémons en la zona. En aquel momento no sabíamos si eran hablando de videojuegos, o eran Pokémons reales. Quiero decir, estábamos en una casa abandonada llena de trampas, dentro de una montaña de Minecraft, dentro de un bosque aparentemente infinito. ¿Por qué no?

Decidimos ir por el agujero. Era un pasillo estrecho que llevaba a algún otro lugar. Al menos estaba levemente iluminado con luces azules. Al final del tunel... bueno. Pues había más puñetero bosque. Al menos ya no había nada Minecraft. Ni Pokémons. Pero había algo más raro. En una zona clareada de ese bosque, había un suelo como... hecho de cuadrados. Surcos formando una cuadrícula. Y esos cuadrados eran de otro color. Como el mismo verde, pero si lo mirabas desde otra posición, era marrón. Muy extraño.

Y también estaban esos seres. Quizás habéis visto El Laberinto Del Fauno. Eran parecidos. Pero no tenían patas de cabra, sino patas hechas de ramas. Y eran más verdes. Y eran mágicos. Y tenían luces ténues por todas partes. Y... y eso. Joder. Ojalá supiera dibujar chaval. Esos seres estaban con unas palas extrañas, haciendo más surcos, y formando más cuadrículas. Cuando terminaban un surco nuevo, un cuadrado se erguía de la tierra. Era una granja, y plantaban cuadrados.

Uno de ellos se percató de nuestra presencia, y no pareció gustarle. El resto de seres empezaron a mirarnos fijamente. No deberíamos estar ahí. Todo fue desapareciendo. Poco a poco, todos los árboles, los seres y los cuadrados fueron trasparentándose. Y estábamos en una playa. Una playa conocida por nosotros. Un lugar desde el que sabíamos volver a casa, al menos. Pero a veces, si miraba fijamente, el bosque, los seres, y los cuadrados, seguían ahí. Y me habría encantado seguir explorando esa zona. Pero era el momento de volver a casa.

Como pequeña nota, he buscado mucho tiempo fotos para este sueño. Pero no he encontrado ninguna que me guste, ni que se acerque a lo que vi. Así que, ahí os quedáis. A leer libros de niños mayores sin dibujos.

19/12/16

O planetoide dos macacos

¿Alguna vez os he contado que el portugués es el idioma más gracioso del mundo justo después del esperanto?

Mi puesto de trabajo no es el más loable del mundo, pero tampoco el más tedioso. Empalmo cables. Los cables no pueden tener erecciones, no tienen sangre. Los conecto y hago circuitos, los reparo, los arreglo. Empalmar de juntar, de soldar, de poner el plástico por encima, enchufarle con la pistola de calor y dejarlo como nuevo para comer. No me refiero a comerme los cables, sino a que está remunerado de forma que puedo comprar comida, el dinero puede intercambiarse por bienes y servicios. Y me dan dinero por empalmar cables. De forma que sobrevivo.

Me llaman de un local algo raro que tiene una fiesta de disfraces montada, a arreglar algo que se les ha roto en un cuadro enorme (cuadro de luces, no artístico). Hago lo mío, les cobro y me largo, que he quedado con unos amijos y parte de mi familia para ir a la playa. Cuando llegamos al sitio, vemos también a mis abuelos maternos tomando el sol tal que si estuviesen en Benidorm, tranquilamente. Ambiente veraniego, el sol alumbra, el cielo es azul, el agua cristalina, la gente juega a volleyball y aunque no esté vacía, se puede estar bien en la playa.

La parte que no os he contado es que no es la tierra. O sea, no estamos en el planeta tierra. Evidentemente colapsó porque, entre otros rangos de gente, a los rednecks americanos les mola soltar humaredas negras como el azabache a través de los tubos de escape de sus furgonetas asquerosas de transmisión automática impulsadas por gasoil del caro pero pagado barato. América, fuck yes I guess. Los ciudadanos piensan que un coche eléctrico es gay y que reciclar no es necesario porque eso ya lo hacen los que trabajan en el vertedero por 800€ al mes. Y si no les gusta su trabajo o quieren cobrar más, que se busquen otro puesto de trabajo. Que los rojos no detengan el avance de los empresarios que empiezan desde cero ni las fábricas que nos proveen de algo tan necesario como coches en masa que acabarán en descampados por no venderse y más tarde convertidos en cubos de metal. La explotación y el calentamiento global son historias que inventa el marxismo cultural para detener el progreso del ser humano.

Burglars medicos

Quizá otro día os cuente más sobre cómo ocurrió, pero entremedias hubo guerras territoriales, insultos, zancadillas, armas termo-nucleares y primeras comuniones. Murió gente. Es bastante feo, no creo que queráis leer sobre ello. Si os portáis bien me lo pienso.

Desde la playa se veían planetas vecinos, así como bastante fantástico y fainalfantasiesco. Precisamente, justo cuando terminamos de instalar las toallas y sombrillas, aterriza cerca nuestro una nave del planeta más cercano al nuestro reclutando soldados funcionarios para ejercer trabajos sucios labores de índole pública y por el bien de la bandera. Y como lo gilipollas que son, mis amijos aceptan y firman el contrato con unos simples 45 segundos de charla propagandística estatal. Mientras intento advertirles de que no lo hagan y agito mi cabeza en símbolo de desaprobación a la vez que me llevo la mano a la cara. En fin. Allá ellos. Como decían antiguamente; dish xd.

A samoa idiocy yum nun

Resulta que pasado un tiempo, los nuevos reclutas del "ejército" (más bien funcionarios rasos, como digo arriba) contactan con nosotros para decirnos que todo era mentira y les habían utilizado como jugadores de fútbol de la selección del planeta para competir en el torneo galáctico de la Vía Láctea contra los habitantes de Omicron Persei 12. Como podéis deducir del testimonio, les dieron una paliza de atar. Y odio tener que decirlo, pero les advertí. Es difícil ser Anarco-Aznarista en los tiempos que corren.

Como son nuevos funcionarios, tienen derecho a hacer una "cena de empresa" cada 3 lunas llenas en el castillo que les ceden para lo propio, resultando en una fiesta de la hostia. De forma que lo organizan y me cuelan en la misma.

Al tostarme del ambiente, empiezo a curiosear el sitio y tiene tela lo desaprovechado que está. Algo tan grande y elaborado para simples fiestas edonistas. Aunque tampoco voy a hablar mucho, que en la tierra extrajimos cadáveres líquidos de dinosaurio datados de más de cinco millones de años previos a su descubrimiento para impulsar coches de mierda contraproducentes en todos los sentidos. Maldito SpeedZord, tú y tus políticas acabaron con el mundo tal y como lo conocíamos.

En mi búsqueda por algo que me entretenga lo suficiente para no tener que aguantar el ruidoso etilismo que pretende tapar el sonido del fracaso de mis amijos, me encuentro una espada clavada en la pared que aparentemente tiene una simple intención decorativa, pero aún así parece sospechosa. La acciono como si fuese un interruptor gigante, y efectivamente la gran pared de piedra que tengo a mi lado empieza a girarse para dar paso a un casino enorme con camarer@s dentro. Supongo que es otra sala que conceden a funcionarios.

Paso a la sala del casino y al final veo una especie de ventana enorme ("enorme", una ventana del tamaño de una puerta la considero bastante grande) que comunica con una tubería enorme también. Por la que pasan raíles de tren. No pasa ni un minuto hasta que llega el tren que pasa por las vías, y no dudo en montarme. No tengo nada que perder. No sé si el tren me conducirá a mi casa, a otro planeta, al mismo puto sitio o es una metáfora sobre el más allá, pero es que me transpira la bolsa escrotal. Me gustan los trenes.

15/12/16

El Parque

¿Te he contado cuando liberé a un reino de unos invasores?

Me ha costado mucho empezar a escribir esta anécdota, que se podría colocar más como sueño, pues yo ya no recuerdo muy bien qué parte es cierta y qué parte no. Lo que sí sé, es que cuando era pequeño, tenía mucha imaginación. Bueno. Desde Agosto retrasando esto. Allé voy!

Como bien he dicho, cuando era pequeño (bueno, y ahora) tenía bastante, bastante imaginación. Llegaba al punto de que a veces me creía mis propias ocurrencias. Eso, o que estaba loco. O que me drogaban a escondidas. O que pasaban cosas extrañas de verdad. Ni idea, pero daba igual, porque molaba tela. Pero la cosa llegó cuando conocí a otro chavalín con la misma imaginación que yo, y que, no sólo compartía mis locuras, sino que añadía más. El resultado fue explosivo. Y divertido, claro.

Íbamos mucho a un parque a jugar. El parque era grande, y estaba amurallado. Unos muros de dos metros, de color blanco, sin nada arriba. Los muros dejaban de ser blancos cuando bajaban, pasaban a ser blanco manchado de verde y marrón, por las ramas y matorrales. Había muchos árboles, y un par de estanques muy, muy pequeños. En esos estanques había patos. Pero en ese momento no. ¿Por qué no había patos? Fácil. La corrupción atrajo unos seres malvados y apestosos que se encargaron de desterrar todo lo bello que había en el lugar. Y, entre esas cosas, pues los patos.

El parque se podía dividir en tres zonas. Una de ellas era la parte baja, la más segura. La que menos orcos tenía, apenas ninguno. Era donde nos refugiábamos nosotros siempre. En esa zona había muchos árboles. Un suelo de tierra y hojas, y hasta un par de toboganes, si no recuerdo mal. Luego, la parte superior. La peor. Había dos especies de piscinas enormes con fuentes que no funcionaban. Las piscinas tenían aguas verdes y oscuras. No conocíamos su profundidad, pero tampoco íbamos a tantear. En la parte superior, evidentemente, es donde se encontraban las fuerzas enemigas. Los orcos, y los trasgos. Era el mal.

Separando estas dos zonas principales, estaba la puerta al infierno. Una escalera con forma de media luna que ascendía hasta la zona enemiga. En esa zona no había nada, sólo la gigantesca escalera que ocupaba todo el ancho del parque amurallado. En esa escalera habitaban orcos, trasgos y algunos bufones que se dedicaban a animar el ambiente. Extrañas alianzas se formaban en estos tiempos difíciles.

Pero nosotros no queríamos alianzas. Nosotros queríamos expulsar el mal de aquella zona. Era nuestro deber. Los guardianes del parque nos lo habían encargado. Teníamos que purificarlo. Pero para irse a la guerra uno debe estar preparado. Teníamos que entrenar. Cogíamos armas. Las fabricábamos nosotros mismos. Cada vez que fabricábamos una nueva, era mejor. Lo mismo con nuestras armaduras. Practicábamos con ellas, probando si alguna duraba más que otra. Planeábamos estrategias.

Y lo más importante. Seguíamos los pasos que el parque nos daba. Nos iba dejando pistas, misiones que hacer. Cometidos que llevar. El parque nos entrenaba y nos guiaba hacia la victoria. Durante esas misiones, a veces teníamos que luchar contra algunos trasgos descarriados. A veces incluso trasgos montados.

Después de semanas de misiones, entrenamientos y forja, estábamos preparados. O eso nos dejó entender el parque. Ese día comimos bien, hicimos un mapa, trazamos una estrategia, y nos infiltramos a través de la puerta al infierno hacia territorio enemigo. Luchamos, huimos, contraatacamos, colocamos trampas, quemamos, y nos lo pasamos de putísima madre. Tras horas de combate, ganamos. Sí. Ganamos. Pero sólo esa batalla. Nos dimos cuenta de que más allá del parque estaba lo peor. Algo que no conocíamos. El reino de donde venían.

Ni siquiera nosotros podríamos contra eso. Pero daba igual, pues no era nuestro cometido encargarnos de ese reino. Nuestro cometido era liberar el parque, y lo hicimos bien. Días después, volvimos para ver cómo iba todo, y el parque estaba cambiado. Los muros desaparecían poco a poco. La tierra era reemplazada por caminos. El agua de las piscinas y estanques se aclaraba. Incluso aparecieron patos con el tiempo. Al cabo de unos meses, el parque era totalmente distinto, limpio y puro.

Aclaración: Los orcos eran canis grandecitos, o gitanos. Los trasgos eran canis pequeñitos o gitanos pequeñitos. Los que iban montados, es que iban en bicicleta o moto. Y nada de esto pasó de verdad, pero sí algo muy parecido.

12/12/16

LCA (2ª Parte)

¿Os acordáis de la última vez que os dejé a medias? En caso negativo, os recuerdo que leáis ésto

Hoy conoceréis parte de éste infierno casi literal que representó un problema más grande del que debió ser. Involuntariamente, algo tan redundantemente simple como una lesión con arreglo fácil siendo joven me incapacitó para algo tan básico de la edad como practicar deporte unos escasos y míseros cinco minutos o llevar un ritmo normal de vida al no poder aguantarlo según las circunstancias (cuánto me doliese, por poner un ejemplo). Suena ridículo leerlo tantas veces, pero tampoco suelo quejarme por nada. Ahora que está (no del todo, pero bastante) superado, cuando miro hacia atrás sigo viendo dolor e impotencia. Pero vamos, que tampoco es algo tan trágico como una muerte. Aunque según de quién, tampoco quiero ser cínico. Es un binomio raro. Como cuando te llevas el clásico golpe en la bolsa escrotal. No te has roto nada (hopefully), pero puedes echar la pota si te has golpeado lo suficientemente fuerte. O lo suficientemente preciso. En fin. Sigo.

Nacho gamin pic
Pasó otro periodo de tiempo hasta que volví a sentir que se me iba la vida a través de la pierna izquierda, mi ingenua mente llegó a volver a pensar que de verdad había pasado la tormenta y ya estaba todo bien, pues había probado y según el día, hasta parecía bastante estable. El agujero estaba hecho y no me fiaba en absoluto, pero si la ciencia me decía lo contrario, pa'lante.

Resumiendo cuentas, volvió a pasar. En una clase de educación física le dije a mi profesor que parecía ir correctamente, hasta que me tocó frenar en seco. En esa tensión acumulada al frenar de golpe pero resbalando un poco, el peso de mi cuerpo sumado a la inercia causada por la velocidad que llevaba, se cargó mi rodilla izquierda de nuevo y mi tobillo derecho. Wow. La mañana siguiente no podía ni andar, literalmente. No tengo una pierna sana sobre la que apoyarme y si doy un paso me duele menos caerme de boca que tener que soportar tanto peso en un solo punto.

Satan inner rag
Mi madre, tras la bronca por no haber podido ir a clase, accedió a llevarme al hospital a regañadientes. También accedió a entender que no podía andar para llegar a clase, o al menos no volvió a sacar el tema. Después de ver cómo me sangraba el tobillo por dentro entró un poco más en razón. Con eso bastaba. Llegamos allí, y me atendió un traumatólogo demasiado viejo y lo que me pareció la alumna de prácticas más guapa que podía haberse encontrado aquel carcamal en todo el recinto. Esa simbiosis de olor a orines y a colonia de Playboy fue mi perdición. El viejo parecía tratar de impresionar a su nueva chati de la consulta diagnosticándome un esguince de rodilla y un nosequéhostias en el tobillo. Tenía un color bastante feo pero a mí me importaba la rodilla. Yo intentaba explicarle que ya había venido y podía leer y deducir por mi historial que no era un esguince, pero él estaba demasiado concentrado analizando el "vendado en espiga" que estaba ejecutando sobre mi pobre articulación en ese momento. No se me va a olvidar el nombre de la técnica en la puta vida. Pues no había manera de hablarle, incluso cuando terminaba de hablar, trataba de decirle algo y me cortaba echando hostias. Salí de la consulta desesperado y muy cojo. Para colmo, cuando quería darme cuenta mi madre me sacaba medio kilómetro de ventaja en el trayecto a casa. El karma es muy feo, vieja. Recuerda que aunque las probabilidades hayan dictado lo contrario, eres más proclive a ser la próxima coja. Prepárate para verme esprintar como nunca cuando tengas que andar con bastón.


Entrábamos en 2013 y aún seguía igual, solo que menos musculado y más amedrentado con el tema. En otras palabras, peor. El tiempo pasaba y hacía estragos, pero no sanaba. Después de un comienzo de año repleto de ocasiones en las que acabé en el suelo gracias a la precariedad en no ser gilipollas (por mi parte y por la de los médicos que me atendieron), me armé de impaciencia y valor (más de la primera que de la segunda) para volver una vez más al hospital, a ver si por suerte me atendía alguien más interesado por su paciente que por su sueldo a final de mes. Y bingo, un traumatólogo con oídos funcionales. Le comenté mi problema y le pedí que buscase mi historial, estaba segurísimo de que no era un simple y llano esguince. Y me dio la razón. Me dio cita con un especialista, y me anticipó que incluso podría tener que pasar por quirófano. Me suda todo el cuello del rabo, colega. Quiero no tener que preocuparme por volver a retorcerme de dolor al dar un paso en un ángulo al que mi rodilla no le haga gracia.

Al entrar en la consulta del especialista en cuestión, me atiende una mujer con bata blanca. Me hace un par de preguntas, y después de asentir simulando que ha entendido lo que me hacía falta, procede a comunicarme que me va a dar cita con el especialista, pero no dónde se esconde la cámara oculta. Acabo de venir a la consulta del especialista para que me atiendas tú, y me digas que tengo que ir a la consulta del especialista. Acababa de experimentar el primer bug o glitch de la vida real, debí haberme saltado un evento antes. Quizá no cumplí el cupo de caídas antes de desbloquear la última visita o algo. Por cierto, se me ha olvidado recordároslo, pero he dado por hecho que lo daríais por hecho vosotros. Entre consulta y consulta pasa tiempo. Y por tiempo me refiero a tiempo que podría haberme ahorrado también.

Son ya mediados de 2013 y estoy con el especialista en la misma consulta en la que la parva me dio la actual cita. Con la parva dentro de la consulta también. Me mandó bajarme los pantalones sin invitarme a algo primero ni conocernos un poco más a fondo, me hizo tumbarme en la camilla, jugó conmigo como si fuese un juguete (me hizo pruebas sobre la estabilidad de la rodilla), y no me llamó al día siguiente. Pero me dijo que probablemente tuviese el LCA (acrónimo de ligamento cruzado anterior) roto. Genial oye. Año y pico para diagnosticar algo que podría haberse hecho la primera vez que fui. Más vale tarde que nunca, dicen.

A jaguar's held point
Después de comunicarme que tendría que operarme si quisiese volver a tener una rodilla 100% funcional y aceptar sin pensármelo mucho, me dieron cita para hacerme una resonancia magnética y saber a ciencia cierta lo que tenía. Pasaron aún más meses. Era septiembre, y en la resonancia descubrieron que tenía el menisco interior roto y una contusión ósea, además del LCA roto. Cojonudo, el lote completo.

Por delante quedaba el que sería el último año de bachillerato, y remarco el sería. Porque operarme en mitad del transcurso de mi último año no me iba a hacer ningun favor y las apuestas apuntaban a que iba a repetir. Al igual que ésta sería la última parte, pero en verdad voy a tener que dejar el final para la tercera. Esperaos una historia con sustancia, porque éste culebrón, por desgracia, va para largo.