¿Os conté cuando acabé haciendo de todo menos el trabajo que tenía que hacer?
Es por la tarde, estoy escondiéndome de mis amijos en una casa enorme. Pistola de bolas en mano, estamos jugando a una especie de escondite pero pegándonos tiros. Paintball lo llaman. Airsoft en éste caso. Sin air. Pistola de los chinos. Detrás de un sofá, escucho los pasos del que viene a buscarme, y estoy más nervioso de lo que debería. Al fin y al cabo, es un juego, ¿no? En cuanto abre la puerta, le pego dos tiros en el pecho y cae derrotado. Guay. Me quedan dos más. Pero según entran son más rápidos que yo y me dan antes. He perdido. Fuckery.
![]() |
| Helicopter one |
Después y antes de irnos de aquella casa que debía ser alquilada para una fecha concreta, me pongo a hablar con la novia de un amigo. Le comento un poco por encima mi situación y me dice que se alegra mucho por mí. Cojones, entonces me iba bien. Pero ojo porque se alegra incluso más de la cuenta. Jamás habíamos hablado antes en este rollo, y parece hasta emocionada con que me vaya mejor que antes. Bueno. Gracias. Todo apoyo es poco.
Con ese buen sabor de boca, al día siguiente, otro coleguita y yo vamos a acompañar a otros dos amigos a pescar. No sé por qué coño quieren ir a pescar al río que pasa por la mitad de la ciudad, pero vale. Quién soy yo para cuestionarlo anyway. Yo voy al trabajo de mi hermano, que en teoría me iba a buscar un trabajo temporal y más tarde algo estable. Enxufe bois.
Al dirigirme a donde mi hermano, veo que hay un hombre de raza negra disfrazado de Eduardo Manostijeras. Sólo lleva las tijeras en las manos, el resto es él. Promociona su nueva peluquería abierta cerca del centro, con un cartelito colgando del cuello y regalando detallados pequeños para recaudar clientes y hacerse ver. Me pilla por banda, y con la navaja que llevaba atada a una cuerda, se dispone a pedirme permiso para hacerme un arreglo. Le digo que no, que suficiente poco me gusta mi pelo así, pero aún así hace oídos sordos a mis peticiones y se pone a hacerme algo raro en el pelo.
Empieza a enredar alrededor de mi cabeza la navaja que lleva consigo de forma que crea un circuito de cuerda en torno a mi gallego y primitivo cráneo. Visto en tal meollo, me quedo quieto, no vaya a ser que me haga un estropicio. Según termina de colocar todo, tira de la cuerda, forzando a que la navaja siga el recorrido que ha hecho el hilo, cortando el pelo a su paso. En cuanto termina, me da un espejo para que me mire, y coño. Pues no está mal. Me ha dejado guay pero no ha sido un corte de gran cambio. 10/10 young man. Le doy las gracias y voy hacia donde mi hermano.
![]() |
| Hitler sol hunt |
Cuando llego, está hablando con su jefe. Genial. Que me de una vuelta dice. Pues voy a aprovechar a ir a la peluquería del hombre que me arregló de guays. Llego, y le informo de que hace un buen trabajo dándose a conocer así. Córtame el puto pelo. Procede, y me deja como nunca me había visto antes. Me follaba ahí mismo. Entonces con la confianza ya hecha, me cuenta su historia. Estaba huyendo de tropas neo-franquistas en la segunda guerra civil, y una vez se instauró la calma y el orden otra vez, inició su negocio. No os riáis. Es verdad.
Cuando salgo de la peluquería y tras despedirme del hombre, me encuentro a algunos de mis coleguitas de la casa de antes. Iban a colarse en un almacen semi-abandonado que había al otro lado de la calle. Yo también tenía curiosidad por entrar; se rumorea que los dueños son dos artistas en auge y lo que haya dentro valdrá su peso en oro en poco tiempo. Forcejeamos con los candados que mantenían la puerta cerrada, y equipados con linternas vamos a curiosear.
Nos encontramos con baldas enteras llenas de pegatinas con distintos nombres y pseudónimos. V de vinilo y de vandalismo. Mis colegos parecían decepcionados pero a mí se me hacía la boca agua. Quería llevarme todo, pero a la vez sería demasiado evidente. Si lo estaban guardando era por algo, y lo notarían a la mínima que faltase algo.
Tras salir de allí con las manos vacías y el corazoncito roto, voy a casa de mis colegotos a pegarme un duchazo. Me invitaron, y mi casa quedaba demasiado lejos para quitarme el polvo y las telarañas del almacén. Según salgo de la ducha, mi hermano me llama. Qué cojones, qué falta de profesionalidad. Su jefe quiere que vaya. Ay caramba. Vuelvo al recinto. Y nada, está cerrado. Se largó dejando una nota diciendo que al final no hacía falta, que no tendría trabajo. Me cago en toda su puta estampa.
No he hecho nada útil en todo el día pero mirad qué pintas llevo. Mirad qué corte de pelaso. Young Fresh Nigga Lookin' Fly As Fuck.

