¿Os conté la vez que más cerca estuve de uno de los trabajos de mis sueños?
Antes que nada, fui invitado a una fiesta por un grupo de [voy a decir] música [para evitar vuestros prejuicios] en su casa. Según llego, el miembro del grupo con las pintas mas excéntricas me ofrece pasar adentro. Pero antes de entrar en el edificio, en el jardín, veo que tienen una especie de torreta portátil que dispara una especie de chinchetas o grapas con toxinas que paralizan momentáneamente a cualquier invasor. Me alegré al verla y saber que no soy el único que las utiliza. Me había llevado una a modo de regalo de buen huésped, y la coloqué al lado de la que ya tenían ellos, daría más seguridad.
Pasamos a la sala y había música, snacks para picotear y bebidas con codeína. Yo estaba guay trincándome un sándwich de cangrejo. No pasaron ni 10 minutos cuando oímos un estruendo desde fuera. Al salir, vemos un enano tirado en el suelo. O una persona con enanismo, para que hagáis la imagen mental apropiada. Había sido acribillado por las chinchetorretas (acabo de inventarme el mejor nombre posible para llamarlas) y parecía cabreado. Había intentado entrar, o como mínimo espiar lo que había adentro. Se levantó cuando pudo, nos miró con el ceño fruncido, se quitó un par de chinchetas y se fue en el lujoso Audi en el que le habían traído lo que supongo que serían sus compañeros. ¿Cómo podía estar cabreado? No se esperaría las medidas de seguridad, vale, pero sus ojos nos gritaban "pero hijos de puta, con ésto no contaba". Debemos tener la culpa de querer protegernos, supongo. Fue como cuando alguien se cabrea en exceso en cualquier juego online, o como cuando te pillan con las manos en la masa dentro de una casa que no te pertenece sin autorización. Te expones a salir perdiendo, joder.
Días después, recibí un correo del mismísimo equipo de Top Gear UK; había sido invitado a una especie de escena que grabarían a modo de parodia, nada especial. Pero joder, ¿un programa de tanto caché, invitándome a mí para participar con Jeremy Clarkson? El paraíso. La carta dictaba que podía llevar cuantos amigos quisiese, y decidí llevar al puñado que en ese momento estaban conmigo en casa. Nos preparamos y salimos a esperar al presentador.
Después de un breve rato, llegaron tres coches para llevar a mis amigos y a mi hasta el sitio donde se grabaría la escena. Yo decidí montarme en un precioso y raro Citroën XM que, casualmente, conducía el propio presentador del programa. Oins que me sonrojo. Cogimos nuestros sitios y partimos hacia allí.
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| Extinct moron beer |
Ésta chica que hacía que se me derritiesen las sienes iba conmigo dentro del coche, pero ella en el asiento del copiloto y yo detrás. En el trayecto, quise hablar con Clarkson sobre el propio coche y sus puntos de vista generales sobre el tema, tenía que aprovechar. No todos los días se tiene el placer de hablar con alguien con tanto rodaje en el mundillo. Pero en un momento, hice el comentario de que el coche en el que íbamos era muy exclusivo y era un privilegio estar en él debido a los pocos que quedan. Además de que era aún más distinto por su diseño, de la compañía italiana Bertone. Jeremy parecía extrañado o no conforme con mi comentario a juzgar por la mueca de su cara. Con lo que parecía una intención de desprestigiar la marca diseñadora del automóvil o la exclusividad de éste, hizo el comentario de "bueno, en Bertone trabajan 100.000 personas". ¿Eh? ¿Qué clase de relación tiene eso con el coche? Además, justo después, miró a la preciosa chica que llevaba a su lado para ver si se reía o apoyaba su comentario burlón. ¿Estás intentando vacilarme y dejarme mal en frente de mi futura exmujer? Puto viejo verde. Sabía que no iba a derrumbar su ego de millonario inglés barrigudo, y por más que le discutiese solo me llevaría la contraria intentando reírse de mí. Así que decidí asentir y dejar el tema de lado, aunque llegase a quedar mal. Vaya fiasco.
Llegamos al sitio y era una granja average hedionda con su barro por los tobillos y su mal olor. Nos dieron unas botas de goma altas para no ensuciarnos, hicimos el paripé de estar de fondo y de la misma nos trajeron de vuelta. Ésta vez elegí ir por mi cuenta con un amigo en un coche que conduciría yo. Pero esta chica estaba desaparecida en otro que conduciría otro colegota, o algo. Es igual, iba a abusar del coche prestado por la cara en nombre de esos presuntos 100.000 trabajadores de Bertone. Si pilláis por dónde voy.
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| Ed relieving its mojo ton |
La autopista que cogeríamos para volver a nuestras casas era perfecta para ir a 120, y así lo hice. Pero el coche se paró un par de minutos después, justo antes del atascazo que se había formado medio kilómetro antes de coger la salida que nos llevaba a casa. Parecía que me habían dado el defectuoso a propósito para quitarme del medio entre el romance por sorpresa de Jeremy con "mi" chica. Perro viejo, mala hierba nunca muere. No decidí darle importancia al tema. Dejamos el coche tirado a un lado de la carretera, y nos pusimos a pensar qué hacer.
Por suerte, 5 minutos después el segundo de los tres coches que nos prestaron. Llegó a manos de otros amigos, pero aún sin rastro de la chica. Después de tanto tiempo comiendo techo aprendí a dejarle su espacio y dejar de preocuparme tanto por ella, algo me decía que estaría bien. Nos recogieron y nos pusimos rumbo a casa de nuevo.
Antes de tomar la salida, había un control de la policía que estaba obstruyendo el tráfico más aún. Desde atrás se escuchaba el sonido de la furia ingeniera alemana de un Mercedes C63 AMG, deportivo y nervioso como él sólo. Hizo un derrape justo al adelantarnos, e involuntariamente justo delante de la policía. Debía no haberlos visto. Lo pararon, le pusieron una multa, soltó un fajo de billetes a través de la ventanilla y se largó quemando rueda de nuevo. Después de fliparlo con lo que debía ser un narco que acababa de cerrar un trato grande, por fin cogimos la salida.
No hay moraleja, ojalá. Pero ya me gustaría trabajar en Bertone, llevar a la chica de mis sueños en el asiento del copiloto de mi Citroën XM y que me vaya lo suficientemente bien como para que la multa que me pongan por exceso de velocidad fuese mi máxima preocupación.
Cojones.

